La discusión sobre el trabajo corporativo evoluciona más allá del número de días presenciales hacia la idoneidad ergonómica y espacial de las instalaciones donde las personas desempeñan sus funciones clave.
En el marco del Día Mundial del Hábitat, conmemorado por Naciones Unidas bajo la premisa de impulsar entornos urbanos habitables, la firma de espacios de trabajo colaborativo WeWork y la consultora global de reclutamiento PageGroup presentaron el reporte La Experiencia Laboral 2026 en México, en el que se expone una creciente fricción entre las expectativas del talento productivo y el diseño arquitectónico tradicional de los centros de trabajo.
De acuerdo con la investigación, el 37% de los profesionales encuestados en el país experimenta severas dificultades para concentrarse debido a esquemas abiertos saturados y niveles excesivos de contaminación acústica. Asimismo, el 35.9% de los trabajadores reporta falta recurrente de mobiliario individual disponible como escritorios o sillas ergonómicas, mientras que un 35.2% identifica deficiencias en infraestructura básica, como salas de juntas, comedores y áreas de sanitarios.
“Un equipo no trabaja igual a las nueve de la mañana que a las cuatro de la tarde: en un mismo día necesita silencio para concentrarse, una sala para tomar decisiones en conjunto y un lugar privado para atender una llamada. Una oficina fija, configurada de una sola manera, obliga a las personas a adaptarse al espacio cuando debería ser el espacio el que se adapte a ellas, y después de un traslado que en muchos casos supera la hora, lo mínimo que alguien espera es encontrar un lugar que le permita hacer bien su trabajo”, explicó Claudio Hidalgo, Presidente de WeWork para Latinoamérica.
El estudio profundiza en la brecha generacional de expectativas: el 61% de los colaboradores millennials y el 63% de la Generación Z demandan oficinas dotadas de estaciones privadas, herramientas tecnológicas avanzadas y diseño biofílico. Además, ante reducciones de metraje corporativo registradas en los últimos años, un 44% de los empleados reportó mayor saturación de ruido y 29% percibió deterioro ergonómico.
Frente a estos retos, el 63% de quienes laboran en esquemas híbridos prefiere desahogar actividades complejas que demandan enfoque analítico prolongado fuera de los corporativos centrales, impulsando la adopción de centros de coworking descentralizados cercanos a sus lugares de residencia.
Equipo de redacción













Leave a Reply