Durante el primer trimestre de 2026, México ha consolidado su posición como líder mundial en la exportación de aguacate, impulsado por una demanda sólida en Estados Unidos durante la Copa Mundial 2026. Sin embargo, la industria enfrenta una paradoja financiera sin precedentes.
La paradoja de exportar más y ganar menos
A pesar de que las ventas del fruto crecieron un 6% en el mercado estadounidense durante las primeras semanas de la justa mundialista, el valor de las exportaciones mexicanas sufrió una severa contracción. Los ingresos disminuyeron un 22% en el primer trimestre de 2026 y cayeron cerca de un 29% en abril.
Esta caída en la rentabilidad obedece principalmente a dos factores:
- Caída en los precios internacionales: El aguacate Hass de calibre grande descendió hasta 1 dólar por libra durante abril de 2026 en el mercado mayorista de Estados Unidos, lo que representa aproximadamente una tercera parte de los niveles vistos en 2025. Esto fue causado por una sobreoferta derivada de una cosecha excepcional.
- Apreciación del peso mexicano: El tipo de cambio pasó de rondar los 18 a 17.50 pesos por dólar, reduciendo los ingresos en moneda nacional para los productores y exportadores.

Proyecciones de producción y retos del sector
De acuerdo con la actualización del reporte aguacate: PANORAMA, presentado por la compañía de servicios financieros MUNDI, se espera que México alcance una producción de 2.8 millones de toneladas en 2026, lo que significa un crecimiento anual del 3%. A la par, las exportaciones a Estados Unidos tocarían un máximo histórico estimado en 1.25 millones de toneladas.
No obstante, mantener este liderazgo internacional exige superar obstáculos crecientes:
- Exclusividad sanitaria y competencia: Actualmente, solo Michoacán y Jalisco cuentan con autorización sanitaria para exportar el fruto a Estados Unidos. Paralelamente, competidores como Perú, Colombia y Chile ganan terreno; de hecho, en mayo, la participación de México en el mercado estadounidense bajó temporalmente de niveles de 85-90% hasta alrededor del 70%.
- Factores climáticos y regulatorios: El 65% de los huertos mexicanos depende de la lluvia estacional, por lo que el fenómeno de El Niño podría afectar la próxima cosecha. Además, las revisiones a la Ley de Aguas Nacionales podrían alterar las condiciones de expansión del cultivo.
- Nuevas exigencias internacionales: El sector se enfrenta a nuevas condiciones de acceso, como certificaciones laborales, requisitos de exportaciones libres de deforestación, mayor trazabilidad y el cumplimiento del T-MEC.

El financiamiento como clave estratégica
Martin Pustilnick, CEO y cofundador de MUNDI, advierte que la industria aguacatera no atraviesa una crisis de demanda, sino que se encuentra en un punto donde necesita dar el siguiente paso tecnológico y comercial. El directivo destaca que la industria debe apostar por generar mayor valor agregado, diversificar sus mercados y hacer uso de herramientas financieras que les permitan navegar la volatilidad sin comprometer sus operaciones diarias.














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