El escenario político-electoral hacia los próximos procesos comiciales en México registra una señal de distanciamiento generacional significativo frente al partido gobernante, sin que ello signifique un trasvase automático de simpatías hacia los bloques opositores tradicionales. Un nuevo estudio demoscópico nacional elaborado por Polister Encuestadora, en el marco de la evaluación del Segundo Informe de Gobierno, reveló que los jóvenes de 18 a 24 años conforman el segmento de edad más crítico con la administración de Claudia Sheinbaum, impactando la agenda de interés general.
De acuerdo con la medición, en este rango etario el 58.5% desaprueba el trabajo de la titular del Ejecutivo frente a un 34.2% de aprobación, arrojando un saldo neto de opinión de -24.3 puntos (en contraste con el equilibrio de -0.1 registrado en adultos mayores de 65 años). Asimismo, el análisis comparativo respecto a 2025 confirma una tendencia de desgaste sostenido: la intención de voto juvenil por Morena cayó de 29.3% a 13.7%, mientras que la opción «Ninguno» creció doce puntos porcentuales para situarse en 36.0%, seguida por los indecisos con 19.4% y Movimiento Ciudadano con 11.1%, dejando rezagados a fuerzas como el PAN (3.8%) y el PRI (3.2%).
«No estamos presenciando un voto joven formalmente opositor, sino algo más complejo: una generación desencantada del gobierno y alejada del oficialismo, pero que no encuentra en la oferta partidista existente una alternativa que la represente; por ello hablamos de un voto joven huérfano, desconectado de los partidos y con casi un 40% de rechazo a toda identificación partidaria», puntualizó Ana Milagros Oreja, Directora de Polister Encuestadora.
La casa encuestadora subraya que este desapego ciudadano posiciona a las juventudes como el segmento más impredecible de la agenda pública nacional.
Equipo de redacción














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