Las afecciones del sistema circulatorio continúan encabezando las estadísticas de mortalidad prevenible en el país, acentuando la necesidad de consolidar hábitos de acondicionamiento físico sustentados en la valoración clínica individualizada. Ante la conmemoración del Día Mundial del Corazón este 29 de septiembre, el grupo hospitalario Hospitales MAC destacó que la práctica constante de actividad física aeróbica y de fuerza reduce hasta en un 30% las probabilidades de sufrir infartos de miocardio o accidentes cerebrovasculares, según parámetros de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
No obstante los beneficios cardiorrespiratorios y el control sobre la glucosa y la presión arterial, especialistas enfatizan que la reactivación física debe modularse con rigor en personas sedentarias para proteger un adecuado estilo de vida. Estadísticas del consorcio hospitalario recuerdan que la inactividad física eleva entre 20% y 30% el riesgo de mortalidad prematura frente a quienes mantienen rutinas regulares; sin embargo, someter al organismo a cargas extenuantes sin adaptación progresiva puede desencadenar arritmias o complicaciones agudas.
«El ejercicio debe considerarse una prescripción de salud cardiovascular y no una respuesta improvisada para bajar de peso. Para quienes llevan meses o años inactivos, es indispensable realizar un chequeo médico básico que descarte alteraciones asintomáticas de colesterol o hipertensión antes de fijar metas», explicó el Dr. Nicholas Flores Flores, cardiólogo intervencionista de Hospitales MAC.
El especialista recomendó a los adultos acumular entre 150 y 300 minutos de actividad física moderada a la semana, deteniendo el esfuerzo y consultando a un médico ante señales de alarma como dolor opresivo en el pecho, falta de aire desproporcionada o mareos.
Equipo de redacción














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