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El 20% de las empresas en México proyecta expansión internacional pero afronta barreras de liquidez y comisiones bancarias

El 20% de las empresas en México proyecta expansión internacional pero afronta barreras de liquidez y comisiones bancarias

Frente a transferencias tradicionales que demoran hasta cinco días con cobros de hasta 5%, las soluciones de pagos en tiempo real reducen los tiempos operativos a 15 minutos

En la antesala de la definición de presupuestos para el ejercicio fiscal 2027, las compañías mexicanas intensifican sus estrategias de diversificación geográfica. De acuerdo con un relevamiento de KPMG, el 19% de las organizaciones en México tiene contemplado abrir operaciones en mercados extranjeros. No obstante, el salto transfronterizo expone retos estructurales en la administración de tesorería, donde la dispersión de fondos y las diferencias de infraestructura bancaria entre jurisdicciones amenazan la liquidez operativa.

El modelo bancario tradicional de corresponsalía internacional exige plazos de procesamiento que oscilan comúnmente entre tres y cinco días hábiles. Este desfase temporal restringe la capacidad de respuesta inmediata para cubrir nóminas en el extranjero, liquidar compromisos con proveedores clave o responder ante eventualidades fiscales locales. En paralelo, los costos por comisiones cambiarias e intermediación financiera en la banca convencional llegan a restar entre 1.5% y 5% del volumen bruto transferido, mermando los márgenes de las firmas en etapa de penetración de mercado.

“Cuando una empresa decide abrir operaciones en otro país, la velocidad con la que puede movilizar su capital se vuelve parte de la estrategia financiera. No se trata únicamente de enviar dinero de un mercado a otro, sino de contar con liquidez disponible para responder a proveedores, gastos y oportunidades de negocio sin que las diferencias entre sistemas financieros terminen frenando la operación”, explicó Ignacio Detmer, CEO y cofundador de la fintech Koywe.

Ante estas fricciones, la adopción de rieles de pago en tiempo real y la liquidación corporativa con monedas estables (stablecoins) se perfilan como alternativas de alta eficiencia. Mediciones del ecosistema fintech muestran que estas infraestructuras permiten ejecutar transferencias cross-border en menos de 15 minutos —lo que supone una reducción superior al 99% en tiempos de tránsito—, comprimiendo adicionalmente las comisiones operativas a rangos de entre 0.5% y 2% por transacción.

Junto a las variables de costo y velocidad, el cumplimiento normativo y fiscal transfronterizo constituye otro desafío sustancial. Cada mercado destino impone regímenes de retención impositiva, requerimientos de reporte antilavado y esquemas de gobernanza documental disímiles. Los analistas financieros coinciden en que incorporar la arquitectura de pagos y la previsibilidad del flujo de caja desde las fases tempranas de planeación evita contingencias legales y optimiza el retorno del capital corporativo.

“Planear una expansión internacional también significa anticipar cómo funcionará el flujo de dinero una vez que la empresa comience a operar. Tener claridad sobre los tiempos, costos y condiciones de cada movimiento permite tomar decisiones financieras con mayor previsibilidad y evitar que la gestión de recursos se convierta en una barrera para crecer en nuevos mercados”, concluyó Detmer.

Equipo de redacción

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