Garnier e Íntima visibilizan la pobreza menstrual en América Latina con la campaña ‘Eso sí da miedo’ en alianza con Plan International
Durante las celebraciones de otoño y Halloween, la imaginería del horror y la sangre ficticia se transforman en motivos de entretenimiento masivo en todo el mundo. Sin embargo, en América Latina existe una estadística que no pertenece a la narrativa del cine ni a la ficción: más de cuatro millones de mujeres en edad reproductiva viven en condiciones de pobreza menstrual, una vulnerabilidad estructural donde la carencia simultánea de insumos de higiene, agua corriente e instalaciones sanitarias dignas obliga a miles de niñas y adolescentes a ausentarse de las aulas cada mes.
Frente a este desafío de responsabilidad social y derechos humanos, la marca de cuidado personal Íntima y la agencia creativa Garnier, en alianza estratégica con la organización internacional Plan International, lanzaron la campaña regional «Eso sí da miedo». La propuesta artística utiliza de manera deliberada los códigos visuales del suspenso estacional para desviar la atención del consumo recreativo hacia una realidad desatendida: una de cada diez niñas en sectores vulnerables carece de toallas sanitarias básicas, viéndose forzada a improvisar protecciones con papel periódico, pedazos de tela o calcetines durante su periodo menstrual.
“La data de la pobreza menstrual es lo más escalofriante que vivimos todo el año, no solo en Halloween. Esperamos que esta acción reviva la conversación pública que tanto duele y que con frecuencia se oculta detrás de prejuicios culturales”, afirmó Gilda Valle, Directora de Estrategia de Garnier.
Impacto en la permanencia escolar y equidad de género
Especialistas en salud pública advierten que la pobreza menstrual trasciende el gasto de bolsillo en toallas o tampones; involucra la falta de infraestructura de saneamiento y gestión de residuos en planteles educativos públicos. Cuando las escuelas carecen de agua potable continua o puertas con cerrojos en los sanitarios, las adolescentes optan por no acudir a clases entre cuatro y cinco días cada mes, acumulando rezagos académicos que aumentan la probabilidad de deserción escolar temprana.
La campaña se inserta en el programa social continuo Niñas sin Miedo, una plataforma mediante la cual Íntima ha alcanzado ya a más de 97,000 niñas en comunidades periurbanas y rurales a lo largo de siete años ininterrumpidos, suministrando kits de higiene, habilitando infraestructura comunitaria e impartiendo talleres formativos para normalizar el ciclo biológico y erradicar los estigmas asociados.
“Lo que de verdad da miedo es que una niña pierda clases por no tener acceso a productos ni educación menstrual. Por eso, desde Íntima y junto a Plan International, llevamos insumos y formación a comunidades en situación de vulnerabilidad, para que más niñas vivan su periodo con dignidad y sin miedo”, subrayó Yamel Ortiz, Jefe de Marca Íntima en La Fabril.
A través de intervenciones en vía pública (OOH), medios digitales y la colaboración de creadores de contenido y embajadores de derechos de la niñez, la iniciativa reafirma la necesidad de que gobiernos y sector privado consoliden políticas integrales de salud e higiene femenina que garanticen el acceso libre de impuestos a insumos menstruales y aseguren infraestructura escolar adecuada.
Equipo de redacción
