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Menos del 30% de la niñez y juventud en México consume verduras diariamente: Estrategias prácticas en el Día Mundial de la Alimentación

Menos del 30% de la niñez y juventud en México consume verduras diariamente: Estrategias prácticas en el Día Mundial de la Alimentación

Nutriólogas de Danone México plantean acciones sostenibles para diversificar la dieta cotidiana e integrar leguminosas, frutas y adecuada hidratación sin recurrir a dietas restrictivas

En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Alimentación, la situación nutricional en México exhibe rezagos profundos en la adopción de hábitos equilibrados. Mediciones de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut Continua 2020-2022) revelan que menos del 30% de las niñas, niños y adolescentes en el país ingiere verduras de manera habitual, mientras que únicamente el 39.1% de los jóvenes consume frutas frescas. Asimismo, el consumo poblacional de leguminosas tradicionales, como frijoles, lentejas y garbanzos, registró una caída del 63% respecto a los niveles de 2016.

Frente a esta coyuntura, especialistas en salud y nutrición destacan la vigencia de las Guías Alimentarias Saludables y Sostenibles para la Población Mexicana 2025-2030, las cuales recomiendan recuperar la cocina tradicional basada en cereales integrales, vegetales de estación y agua simple como bebida principal. Sin embargo, trasladar las guías teóricas a los hogares demanda esquemas accesibles que reconozcan las dinámicas laborales y escolares contemporáneas.

“La alimentación en México está profundamente ligada a nuestras costumbres, nuestros horarios y la manera en que convivimos. Por eso, hablar de una alimentación saludable no debería reducirse a decirle a las personas qué tienen que comer, sino a ayudarles a encontrar formas de incorporar mejores decisiones en su día a día. El desayuno, la lonchera, un snack o una comida en familia son oportunidades distintas para hacerlo”, subrayó Fernanda Bores, nutrióloga de Danone México.

La especialista propone abordar la jornada cotidiana a través de cinco momentos de decisión factibles:
1. Desayuno diversificado: Integrar fruta fresca de temporada, granos enteros y alternativas lácteas o vegetales fermentadas para apoyar la microbiota.
2. Loncheras funcionales: Combinar vegetales crujientes con aportes balanceados de calcio y micronutrientes, alternando texturas que resulten atractivas para el alumnado.
3. Colaciones conscientes: Resolver el hambre entre comidas con opciones proteicas o yogures sin azúcar añadida en lugar de ultraprocesados densos en sodio y grasas saturadas.
4. Hidratación constante: Mantener botellas de agua simple purificada en el área laboral y académica para desincentivar bebidas azucaradas.
5. Reencuentro alrededor de la mesa: Reincorporar guisados caseros con base en leguminosas locales que fomenten la convivencia y el apego a la gastronomía nacional.

“Las recomendaciones funcionan mejor cuando se convierten en posibilidades y no en reglas imposibles de cumplir. La meta no es comer perfecto, sino encontrar decisiones más variadas que puedan disfrutarse y repetirse en la vida cotidiana”, concluyó la especialista.

Equipo de redacción

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