La normalización del malestar corporal y la postergación de la consulta médica representan un serio obstáculo para la salud pública en México. De acuerdo con estimaciones epidemiológicas y datos del estudio internacional A New View of Care desarrollado por Kenvue, entre 28 y 40 millones de personas en el país conviven con cuadros recurrentes de dolor crónico, situando a los padecimientos musculoesqueléticos como una de las causas primarias de ausentismo y limitación laboral.
Pese a que el 88% de los adultos encuestados reconoce que mantener hábitos cotidianos de salud previene complicaciones mayores, más del 60% acude a valoración especializada únicamente cuando el dolor compromete de forma severa su autonomía motriz o altera sus patrones de sueño. Esta conducta dilatoria favorece que episodios agudos transiten hacia fases inflamatorias complejas de difícil resolución clínica, advierten en Noticias Apyt.
Atención oportuna y cultura preventiva
La investigación pone de manifiesto que factores como el sedentarismo en entornos de teletrabajo, malas posturas ergonómicas y el estrés crónico aceleran el desgaste de articulaciones y fascias musculares en jóvenes profesionistas:
“Hoy existe una mayor conciencia sobre la importancia de cuidarnos, pero todavía normalizamos molestias físicas que pueden afectar nuestra calidad de vida. Aprender a escuchar al cuerpo y actuar ante las primeras señales de dolor es una forma de autocuidado tan importante como descansar, ejercitarse o cuidar nuestra salud mental”.
Frente a este escenario, expertos médicos enfatizan la necesidad de transitar desde una medicina reactiva hacia esquemas de intervención temprana, incorporando pausas activas, higiene postural y orientación farmacológica supervisada para evitar la cronificación del dolor.
Equipo de redacción












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