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Mantenimiento preventivo en blindaje: Hasta 30% de vehículos tácticos y ejecutivos presentan daños por falta de servicio

Inspección técnica y mantenimiento especializado de vehículo con blindaje de alta seguridad

El Consejo Nacional de la Industria de la Balística advierte que delaminación en cristales, fallas en bisagras y alteraciones en chalecos comprometen la protección balística

El Consejo Nacional de la Industria de la Balística (CNB) emitió una alerta técnica sobre la necesidad de protocolizar el mantenimiento preventivo en sistemas de protección física en México. De acuerdo con registros de talleres especializados de posventa, entre el 20% y el 30% de los automotores blindados que ingresan a servicio evidencian deterioros mecánicos y balísticos atribuibles directamente a la omisión de revisiones periódicas, poniendo en riesgo la integridad de sus ocupantes ante eventos delictivos de alta letalidad.

Especialistas del organismo gremial aclararon que contar con una unidad acorazada no garantiza protección perpetua. Componentes como los paquetes de cristales multicapa sufren fenómenos de delaminación y formación de burbujas internas por exposición excesiva a choque térmico o químicos inadecuados de limpieza, mermando severamente su resistencia al impacto de proyectiles. Asimismo, el sobrepeso que impone el blindaje acelera el desgaste de rótulas, amortiguadores y bisagras reforzadas de puertas.

“Cualquier anomalía o comportamiento diferente a lo habitual debe revisarse. Un vehículo blindado puede tener una vida útil promedio de entre 6 y 8 años, pero el mantenimiento y los cuidados del usuario son determinantes para conservarlo en óptimas condiciones de protección”, precisó Alfredo González, Delegado de la Comisión de Blindaje Táctico del CNB.

En el ámbito del blindaje corporal —segmento cuya demanda en México y América Latina ha crecido entre 12% y 18% anual—, los fabricantes llamaron a respetar los ciclos de caducidad certificada: 5 años para cascos balísticos, 8 años para paneles nivel NIJ III-A y 10 años para placas cerámicas niveles NIJ III y IV. Almacenar chalecos de forma vertical o doblada puede causar microfracturas invisibles en las fibras aramidas.

“Una inspección visual no permite determinar por sí sola la capacidad balística de un material. Además, si un producto recibió un impacto balístico debe sustituirse, independientemente de cómo luzca exteriormente”, alertó John Valbuena, Presidente de la Comisión de Blindaje Corporal del CNB.

Por su parte, en instalaciones inmobiliarias y blindaje arquitectónico, se enfatizó la necesidad de inspecciones semestrales para asegurar cerraduras electromecánicas, transferidores de valores y puertas blindadas.

“La seguridad debe ser discreta, no llamativa ni ostentosa: la seguridad se siente y se percibe, no se presume”, concluyó René Rivera, Presidente de la Comisión de Blindaje Arquitectónico del CNB.

Equipo de redacción

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