Especialistas de MSD Salud Animal llaman a programar valoraciones clínicas en octubre para verificar esquemas de vacunación y desparasitación integral previo a viajes y fiestas decembrinas
Con la aproximación del último trimestre del año y la planificación de viajes de descanso, estancias en pensiones y reuniones familiares en el hogar, la medicina veterinaria preventiva cobra un rol protagónico. Datos del estudio Mascotas en México 2026, desarrollado por Mitofsky, advierten que el 19.4% de las personas que viven con animales de compañía únicamente acude al médico veterinario cuando el ejemplar manifiesta síntomas clínicos evidentes de enfermedad, en tanto que un 22.3% solo realiza una visita anual.
La investigación también revela que un 13.3% de las familias integra a sus perros o gatos en itinerarios vacacionales. Este desplazamiento hacia climas templados, zonas costeras o áreas rurales incrementa drásticamente la exposición a vectores infecciosos, pulgas, garrapatas y fauna silvestre portadora de parásitos internos como el gusano del corazón (dirofilariosis). Asimismo, la convivencia con huéspedes en casa o la estancia en guarderías exige contar con esquemas inmunológicos actualizados para prevenir brotes respiratorios y digestivos.
“Cuando se acerca el cierre del año, solemos organizar viajes y reuniones con tiempo. Podemos hacer lo mismo con la salud de nuestras mascotas. Una revisión en octubre nos da oportunidad de verificar su estado general, revisar su cartilla de vacunación y definir con el Médico Veterinario la protección contra parásitos que necesitan antes de exponerse a nuevos entornos”, explicó Alejandro Sánchez, Médico Veterinario y Gerente Técnico de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal en México.
Especialistas de la firma biofarmacéutica recomiendan estructurar el chequeo de octubre en torno a tres ejes fundamentales:
1. Valoración física general: Detección temprana de alteraciones en peso, condición articular, pelaje y comportamiento alimentario.
2. Actualización de cartilla de vacunación: Aplicación de biológicos esenciales (moquillo, parvovirus, hepatitis y rabia en canes; leucemia, panleucopenia, calicivirus y herpesvirus en felinos) y refuerzos específicos como Bordetella según el estilo de vida.
3. Desparasitación integral interna y externa: Cobertura farmacológica continua frente a nematodos gastrointestinales y ectoparásitos adaptada a la edad, peso y destino geográfico del viaje.
“Prevenir significa adaptar un tratamiento específico para cada perro o gato de acuerdo con su estado físico, estilo de vida y actividades. Por eso, antes de viajar o recibir visitas, lo más útil es acudir a consulta y construir un plan de cuidado adecuado para ella”, concluyó el especialista bajo el enfoque One Health (Una Sola Salud), que vincula el bienestar animal con la salud pública humana.
Equipo de redacción













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