La bacteria causante de gastritis y úlceras pépticas suele permanecer asintomática durante años; suspender o modificar el esquema antibiótico al disminuir las molestias frena su erradicación.
La adherencia terapéutica y el cumplimiento estricto de las prescripciones médicas representan el factor crítico para erradicar la infección por Helicobacter pylori, patógeno estomacal que afecta a cerca del 70% de la población en México. Debido a que esta bacteria coloniza la mucosa gástrica y puede subsistir durante años de manera silenciosa sin manifestar síntomas evidentes, la mayoría de los casos pasa inadvertida hasta que se desarrollan complicaciones severas como gastritis crónica, úlceras pépticas o lesiones precancerosas.
Para su tratamiento, la comunidad médica prescribe esquemas basados en terapia triple o cuádruple, que combinan inhibidores de la bomba de protones para reducir la acidez estomacal con dos o más antibióticos específicos durante periodos que van de 10 a 14 días. No obstante, especialistas advierten que una de las principales causas de falla terapéutica y resistencia bacteriana es el abandono prematuro del tratamiento cuando el paciente percibe una disminución de la acidez o el dolor abdominal.
El Dr. Miguel Abdo, especialista en gastroenterología y vocero de Medix, explicó: "La mejoría de los síntomas no equivale a la eliminación de la bacteria; interrumpir los antibióticos o alterar los horarios de toma compromete la efectividad del fármaco y favorece la persistencia del microorganismo".
Equipo de redacción















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