Un estudio global proyecta un impacto económico de 369 millones de dólares en el país debido a ausencias, retrasos y desajustes operativos durante la jornada futbolera.
Por: Redacción Noticias Apyt
CIUDAD DE MÉXICO, 09 de junio de 2026. — Con la cuenta regresiva en marcha para recibir la Copa Mundial de la FIFA 2026 en territorio nacional, el sector empresarial en México se enfrenta a una encrucijada operativa que trasciende las canchas y los estadios. Más allá del repunte en el consumo y la derrama proyectada para los sectores de hospitalidad, comercio y entretenimiento, el torneo de fútbol plantea un desafío crítico de gestión interna: cómo salvaguardar la productividad de los centros de trabajo sin deteriorar la experiencia ni el bienestar de la fuerza laboral.
El impacto financiero derivado del ausentismo y la desconexión temporal ya ha sido cuantificado por firmas globales de análisis de talento. De acuerdo con el reporte World Cup Could Cost Employers $17 Billion in Lost Productivity, elaborado por la consultora UKG tras encuestar a más de 8,000 profesionales en economías clave como Australia, Canadá, Francia, Alemania, Países Bajos, Reino Unido, Estados Unidos y México, la justa mundialista podría generar un costo global de hasta 17 mil millones de dólares. En el contexto específico del mercado mexicano, la afectación estimada asciende a los 369 millones de dólares en pérdidas asociadas a retrasos, modificaciones de turnos y disminuciones de rendimiento.
Modificaciones de horario y el costo de la presencialidad
Los indicadores estadísticos de la investigación reflejan un cambio drástico en las conductas de los colaboradores durante las semanas de competencia:
- El 37% de los trabajadores encuestados tiene planeado ajustar sus horarios personales para dar seguimiento a los partidos.
- El 27% contempla llegar tarde, salir antes de su jornada o ausentarse de sus puestos de manera definitiva para no perderse los encuentros clave.
- Un 14% prevé destinar parte de sus horas laborables a consultar resúmenes, estadísticas o transmisiones en directo en sus dispositivos móviles.
- El 11% reconoce la posibilidad de presentarse a sus centros de trabajo bajo condiciones de cansancio o fatiga debido a los horarios de transmisión de los partidos de la jornada.
Ante estas métricas, el análisis The World Cup is a $17 Billion Workforce Planning Test, difundido por la publicación especializada HR Executive, cataloga al torneo ya no como una crisis fortuita de productividad, sino como la prueba definitiva para medir la madurez de las estrategias de planificación laboral y la resiliencia en la gestión del talento de las organizaciones contemporáneas.
Confianza por resultados frente al control presencial
Frente a los riesgos de desorden operativo, los especialistas en Capital Humano argumentan que los esquemas basados en la flexibilidad laboral actúan como amortiguadores competitivos. Fernanda Cater Villarreal, Country Manager de Sesame México, enfatiza la necesidad de capitalizar la efervescencia deportiva para robustecer la identidad corporativa:
“Los grandes eventos deportivos generan momentos de conexión que también pueden aprovecharse dentro de las empresas. Más que ver el Mundial como una amenaza para la productividad, es una oportunidad para fortalecer la cultura organizacional, impulsar el sentido de pertenencia y demostrar confianza en las personas mediante esquemas flexibles de trabajo. El verdadero desafío no es que los colaboradores quieran vivir un evento histórico como el Mundial, sino que las organizaciones estén preparadas para gestionarlo de manera inteligente”.
La experiencia de torneos previos demuestra que la implementación planificada de horarios deslizantes, jornadas híbridas (home office), recuperación estructurada de horas o el acondicionamiento de espacios recreativos compartidos dentro de los corporativos para seguir los partidos, salvaguarda las metas del negocio sin generar rupturas con los equipos.
Por su parte, Ivonne Vargas, reconocida como Top Voice de Sesame, señala que el torneo actuará como un filtro que dividirá las metodologías de liderazgo en el ecosistema nacional:
“El Mundial 2026 será una prueba concreta: mostrará qué empresas confían en sus equipos por sus resultados y cuáles siguen midiendo por horario y presencia. Las primeras podrán dar flexibilidad durante los partidos sin perder ritmo; las segundas enfrentarán una disyuntiva difícil entre el control y el compromiso de su gente”.
Con una plataforma tecnológica que asiste a más de 15,000 clientes globales, la digitalización de los procesos rutinarios de Recursos Humanos se posiciona como una herramienta crítica para mitigar incidencias durante el mes mundialista, permitiendo a los gerentes transitar hacia una cultura de resultados donde el bienestar individual y la continuidad corporativa avancen en el mismo sentido.













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