El dinamismo de la categoría responde a la tendencia de alternancia de productos en eventos masivos y deportivos, donde la inclusión de opciones desalcoholizadas redefine la convivencia.
Equipo de redacción Noticias Apyt
Ciudad de México. — Las dinámicas de interacción social en eventos de alta convocatoria, como los partidos de fútbol y las reuniones familiares, experimentan una transformación estructural impulsada por la diversificación de las preferencias de los consumidores. Datos de la consultora especializada IWSR, extraídos de su estudio More than Moderation: The Long-Term Rise of No and Low, revelan que la categoría de bebidas sin alcohol registró un crecimiento del 13 % en los principales mercados globales durante el año 2024. Este incremento refleja un cambio en los hábitos de consumo, donde los usuarios optan por alternar diferentes tipos de productos según la ocasión, buscando integrarse a los momentos de convivencia sin que su elección de bebida limite la experiencia.
La evolución del sector responde a una demanda de alternativas que mantengan las propiedades organolépticas de las bebidas tradicionales pero eliminen el contenido etílico. En este contexto de mercado, la marca Riunite, comercializada en México por la empresa IDI, introdujo su propuesta Riunite Zero, un producto 0.0 % alcohol desarrollado mediante técnicas específicas de desalcoholización. De acuerdo con la dirección de marketing de la firma, la adopción de estas tecnologías enológicas por parte de casas productoras como Cantine Riunite busca retener los aromas y sabores característicos del vino tradicional, respondiendo de manera técnica a un consumidor que prioriza el estilo de vida y la flexibilidad en entornos sociales.
Campañas de posicionamiento y el factor de la afición deportiva
Para consolidar su presencia en el segmento de bebidas desalcoholizadas dentro del mercado mexicano, la compañía formalizó el lanzamiento de la campaña “El Campeón de la Afición”, bajo la consigna conceptual “Toda la pasión, 0% alcohol”. El despliegue de esta estrategia cuenta con la participación del analista y exfutbolista Luis García, cuya figura pública funciona como el eje conductor para conectar con las audiencias vinculadas a las transmisiones deportivas.

La plataforma de la campaña no se enfoca de manera comercial en el producto de forma aislada, sino que dirige el análisis hacia la infraestructura social de las reuniones: los organizadores, la preparación de alimentos y los anfitriones que gestionan la experiencia colectiva más allá del resultado en la cancha. Este enfoque editorial resalta cómo las corporaciones de consumo masivo están alineando sus narrativas con los datos de mercado de la IWSR, validando que el éxito de las variantes sin alcohol depende de su inserción orgánica en los rituales de hospitalidad y el entretenimiento doméstico.














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