CIUDAD DE MÉXICO. — El gobierno mexicano declaró formalmente concluida la fase de prueba e inició la primera fase operativa del Sistema de Comercio de Emisiones (SCE), el mecanismo normativo basado en mercado diseñado para fijar un tope a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de grandes instalaciones de los sectores industrial y de energía.
El esquema asigna derechos de emisión a empresas que emiten más de 100,000 toneladas anuales de dióxido de carbono directo, promoviendo la compraventa de derechos para incentivar tecnologías bajas en carbono. Sin embargo, su arranque coincide con un entorno de baja liquidez y limitados mecanismos secundarios en el mercado de bonos de carbono nacional.
Representantes sectoriales y especialistas en política climática destacaron la trascendencia de la transición operativa: “El inicio de la fase obligatoria marca un hito institucional, pero el verdadero desafío radica en establecer un precio de carbono que movilice capital privado hacia la descarbonización sin erosionar la competitividad de las plantas productivas en México”, advirtiendo sobre la necesidad de reglas de monitoreo, reporte y verificación (MRV) homologadas a estándares internacionales.
La implementación definitiva definirá los costos regulatorios de las principales industrias manufactureras y energéticas del país hacia los compromisos climáticos nacionales de 2030.
Equipo de redacción Noticias Apyt






Leave a Reply