México y Canadá, entre las economías más golpeadas; Oxford Economics advierte que las pérdidas podrían escalar hasta US$380 mil millones en 2026
Por: Redacción Ciudad de México, 19 de mayo de 2026
La volatilidad política y económica internacional ha comenzado a cobrar una costosa factura a la economía real. Durante 2025, la incertidumbre en materia de política económica destruyó aproximadamente $202 mil millones de dólares en inversión empresarial a nivel global. Esta cifra, equiparable al Producto Interno Bruto (PIB) de varias naciones medianas, evidencia el severo impacto que la inestabilidad regulatoria ejerce sobre los flujos de capital global.
De acuerdo con el más reciente informe elaborado por Oxford Economics para la International Chamber of Commerce (ICC), los niveles de incertidumbre política registrados el año pasado alcanzaron picos históricos. El estudio destaca que la volatilidad actual superó incluso los indicadores reportados durante la crisis financiera global de 2008-2009 y los meses críticos de la pandemia de COVID-19. Como consecuencia directa de este entorno cambiante, el crecimiento de la inversión empresarial global se frenó drásticamente, situándose en un magro 0.4%, lo que representa menos de una cuarta parte de su potencial estimado en un escenario de estabilidad económica.
México y Canadá, entre los más afectados de la región
El análisis, que evaluó el comportamiento de diez de las principales economías del mundo —incluyendo a potencias como Estados Unidos, China, Japón, India, Brasil y nodos clave de la Unión Europea—, ubica a Norteamérica en una posición de alta vulnerabilidad relativa frente a las tensiones comerciales y regulatorias.
México se posicionó entre los países con mayor afectación proporcional. En el mercado nacional, la inversión empresarial se contrajo un 5.3% en comparación con el escenario proyectado sin volatilidad. Aunque la caída fue significativa, se situó ligeramente por debajo del impacto observado en Canadá, que lideró los retrocesos relativos con una disminución del 6.8% en sus flujos de capital empresarial.
En términos absolutos, el costo económico fue liderado por Estados Unidos. La economía estadounidense registró una pérdida estimada de $74 mil millones de dólares en inversión empresarial, un golpe que no pudo ser revertido del todo a pesar del dinamismo que experimentan los sectores vinculados al desarrollo de la inteligencia artificial. En una situación similar de vulnerabilidad se ubicó Corea del Sur, afectada por la combinación de inestabilidad política interna y fricciones comerciales en el exterior.
Resiliencia y contrastes globales
El informe de Oxford Economics revela un panorama fragmentado donde no todas las economías reaccionaron igual ante la volatilidad. Mercados emergentes como Brasil e India consiguieron amortiguar parcialmente el impacto debido a la solidez de la demanda en sus mercados internos. Por su parte, China demostró una mayor resiliencia institucional; el empresariado del país asiático ha desarrollado mecanismos de adaptación tras operar en un entorno de volatilidad sostenida desde el año 2018.
En el continente europeo y Japón, las pérdidas se contuvieron en un promedio cercano al 1%, beneficiados por una estructura económica diversificada. El Reino Unido destacó como la nación menos afectada de la muestra, debido a su menor exposición directa a la política comercial de Estados Unidos y a que su perfil de inversión se concentra fuertemente en el sector de servicios.
El dilema para 2026: ¿Estabilidad o profundización de la crisis?
Las proyecciones de la ICC y Oxford Economics para el presente año advierten que el escenario global se encuentra en una encrucijada regulatoria. De mantenerse o intensificarse las señales contradictorias y las tensiones comerciales, las pérdidas globales podrían escalar con un impacto de $380 mil millones de dólares adicionales en 2026. Esto significaría una contracción extra del 2.7% en la inversión empresarial global, una cifra equivalente a la totalidad de la inversión extranjera directa que recibió Norteamérica durante 2025.
La brecha potencial entre un escenario de alta incertidumbre y uno regido por la certidumbre jurídica se estima en $630 mil millones de dólares[cite: 16]. [cite_start]En el sentido opuesto, si los gobiernos logran estructurar políticas públicas previsibles y claras, la inversión empresarial a nivel mundial podría rebotar un 1.8%, inyectando unos US$252 mil millones de dólares adicionales a la economía global durante 2026.
Ante estas alertas, la ICC global hizo un llamado urgente a las autoridades internacionales para edificar marcos políticos e institucionales coherentes y estables. La organización empresarial enfatizó que recuperar la confianza de los mercados es un requisito indispensable para sostener las inversiones productivas en un periodo de alta fragilidad económica global.













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